Como se debe alamacenar un buen vino

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A decir verdad, el título de este artículo también podría ser algo así como las claves para almacenar cualquier tipo de vino. Y es que no solamente hay que tener mucho cuidado cuando hay que embotellar un vino bueno sino que también hay que cuidar mucho los detalles cuando se trata de un vino cualquiera. Y es que, de lo que se trata es de preservar todas y cada una de sus cualidades. En otras palabras, lo que hay que hacer por todos los medios es intentar que cuando ese vino llega a la mesa y se presenta ante todos los comensales, su color, su aroma así como su sabor estén intactos. Y esto lo vamos a conseguir si seguimos los consejos de gruartlamancha.com, los cuales, por cierto, pasamos a resumir a continuación.

El primer consejo que te vamos a dar es que cuides mucho la botella del vino. No solamente tiene que ser una botella atractiva sino que además debe cumplir con una serie de cualidades que nosotros consideramos como imprescindibles. La primera cualidad, es que el cristal de la botella tiene que ser un cristal de gran calidad. Puede ser, que la botella, sea enviada por algún servicio de mensajería y sufra algún pequeño golpe. Pues bien, el cristal que nosotros dirigimos para envasar nuestros vinos, tiene que ser lo suficientemente resistente como para poder soportar estos pequeños impactos sin ninguna clase de problema. Además, y siguiendo con el tema del cristal, tenemos que decir que tiene que tener un cierto color oscuro. Esto debe ser así desde todo punto de vista, ya que lo que tenemos que hacer es evitar por todos los medios que la luz solar así como la luz artificial penetre en el caldo. De ser así, seguramente muchas de sus propiedades se echarían a perder.

Pero aquí no terminan todos los cuidados que he tenemos que darle a un buen envasado de un buen vino. El tapón también es algo fundamental. A pesar de que son muchas las personas las que piensan a día de hoy, que un tapón no es para nada problemático, hay que decir que el corcho de ese tapón debe ser de una gran calidad. En primer lugar tiene que ser un corcho que no desprenda ningún tipo de particular ni ningún tipo de residuo. Es muy incómodo encontrarnos en un brebaje de varios euros restos de corcho. Asimismo tiene que ser un corcho que no se deteriore con el paso del tiempo ni con los cambios bruscos de temperatura ya que también podría afectar a la calidad final del vino.